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Cuando las cosas no son lo que parecen

osteopata zaragoza¿Cuántos de nosotros hemos sufrido alguna vez algún dolor que ha aparecido sin un motivo aparente o sin un factor mecánico que lo haya determinado o sin un traumatismo que lo pueda explicar? ¿Cuántos de esos dolores son resistentes al tratamiento convencional (antiinflamatorios, frío, fisioterapia convencional…)? ¿Y si ese dolor no es lo que parece? ¿Y si el origen de ese dolor está en otra zona que en principio (luego veremos que no) no tiene nada que ver con la zona que manifiesta el dolor?

Pues bien, esto es mucho más común de lo que parece y tiene una explicación re
lativamente sencilla y lo que es mejor, un tratamiento efectivo dirigido a la causa real de ese dolor.

Estamos acostumbrados a que cuando padecemos un dolor fijemos nuestra atención en ese punto y esto es por el diseño que tenemos, ese dolor aparece como señal de alarma, el cuerpo nos intenta avisar de que algo no marcha bien, si me duele el hombro es que algo ocurre allí pero no siempre es así.

Nuestras vísceras son capaces de manifestar un problema tanto orgánico (afectación patológica) como funcional (no hay patología como tal, simplemente un funcionamiento deficiente que mantenido en el tiempo puede originar patología) dando un dolor referido, es decir en puntos alejados y que no nos harían sospechar de ese problema.

Es así muy común que un problema de estómago se manifieste con dolor en los trapecios (sobrecargas que no ceden a pesar del tratamiento), que un problema hepático dé un dolor referido al hombro o codo derecho simulando una tendinitis, que un problema de riñón curse con una lumbalgia alta que puede irradiar hacia la ingle, que un problema de ovario manifieste un dolor en la parte interna de la rodilla…

osteopatía en zaragozaCosas que aparentemente no tienen relación, pero sí la tienen, y todo ello se explica a través de la inervación común de estas zonas, es decir, un mismo segmento medular se encarga de inervar estas zonas y cuando aparece un problema visceral que se mantiene en el tiempo, esa información llega a la médula espinal y en esa zona (metámera) se produce un fenómeno que se denomina facilitación medular por el que todo ese segmento disminuye el umbral ante el que reacciona a determinados estímulos. Las neuronas que se encargan de recibir al información de la víscera afectada hacen que se altere el resto de componentes de esa zona, haciendo que cualquier estímulo se interprete como no es debido, que disminuya el aporte sanguíneo a los elementos controlados por esa metámera siendo más fácil la aparición de patología. Para ver un ejemplo claro podríamos poner el ejemplo del ovario. Si hay un problema con un ovario (quiste, alteraciones hormonales, dismenorreas, amenorrea…) la información llega a la médula, a nivel centro medular donde se origina el tercer nervio lumbar.

Esa metámera L3 se altera y casualmente, la zona de piel y periostio y musculatura que depende de esa metámera corresponde con la parte interna de la rodilla. Muchas denominadas tendinitis de la pata de ganso en mujeres no tienen que ver con un factor mecánico (mujeres sedentarias, que no hacen gestos repetitivos…) si no con un problema visceral, y así con todos los ejemplos que hemos puesto anteriormente.

Por suerte, desde la osteopatía se ofrece un tratamiento global, que engloba al ser humano como un conjunto y tiene en cuenta todos estos factores aportando soluciones eficaces a problemas de este tipo.

Si crees que puede ser tu caso no dudes en consultarnos y te atenderemos intentando ofrecer la solución y el tratamiento adecuado a tu problema.

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